domingo, 10 de mayo de 2026

No hay mayo y María sin romería.

Los católicos tenemos una tradición que tiene muchos años. Al menos yo la recuerdo desde que era niño. Y esta no es otra que dedicar el mes de María, el mes de mayo, a María, a la Virgen María.

Nosotros no tenemos un solo día dedicado a la mujer, sino todo un mes. Todo un mes para reflexionar, discernir e incluso analizar y orar, ¿por qué no?, sobre el modelo de María como parte del Evangelio cristiano, en aplicación a la mujer de hoy y de siempre.

Si partimos del hecho de que la figura de María es muy desconocida y que poco dicen los Evangelios acerca de ella, tenemos un problema de análisis crítico desde un punto de vista racional, e incluso desde un punto de vista teológico. Han sido los Padres de la Iglesia y el Magisterio quienes han ido completando ese tratado acerca de las actitudes y virtudes de María, para poder ser espejo en el que reflejarse e imitar.

Las apariciones marianas así declaradas por la Iglesia —las más famosas, Fátima y Lourdes; las más recientes, con controversias incluidas, como Medjugorje o Garabandal— hacen del misterio de María un complejo constructo intelectivo que solo se puede abordar desde la experiencia de ponerse en manos de quien es Madre de Dios y Madre nuestra.

Hemos olvidado todo cuanto nos enseñaron nuestros abuelos acerca del amor a María. Lo consideramos trasnochado, medieval y poco lógico. Sin embargo, parece que ahora resurge de nuevo una devoción mariana entre la juventud. Algunos lo califican de moda y otros de verdadero fenómeno de renacimiento espiritual.

En todo caso, hoy aquí solo pretendo llamar la atención acerca de que mayo no solo es el mes de las flores, sino también el mes de María. Y, como buenos romeros que somos, no estaría de más una romería.

Pena que Peñaranda no disponga de cierta capilla, a cierta distancia del pueblo, donde nuestra Madre Reina, nuestra Virgen Reina, pudiera recibir a sus queridos hijos después de una primaveral romería.

¿Queda como reto?

No hay mayo y María sin romería.

domingo, 26 de abril de 2026

Juventud y vida

Miles de veces escuché a mi padre decir que la juventud estaba perdida.

Eran los años 70… también los 80.
Siempre había ese tono:
rebeldía, intransigencia, una generación que —según él— no se enteraba de nada.

Decía que los valores y principios que él sostenía
habían desaparecido en manos de la nuestra.
La generación de mayo del 68.
La que, supuestamente, iba a cambiar el mundo.

Hoy me descubro escuchando a los de mi generación…
los que ya tenemos 60, 70 años.
Y suena exactamente la misma cantinela:

Que si la generación Z es débil,
que no está preparada,
que carece de valores,
que no tiene principios.

Y entonces surge la pregunta inevitable:
aquellos que íbamos a cambiar el mundo…
¿lo hemos cambiado?
¿Lo hemos hecho mejor?

Porque quizá el problema no esté en ellos.
Quizá esté en nosotros.

En que no hemos sabido criar —o acompañar—
a nuestros hijos
de una manera coherente
con los valores que decíamos defender.

O tal vez en algo más profundo:
en que siempre miramos la vida
a través del cristal de nuestra propia experiencia.

Y no nos detenemos
a quitarnos esos filtros mentales.

A contemplar… sí, contemplar,
que esto ha sido siempre así.

Que la juventud, a los ojos de los mayores,
siempre parece débil,
siempre parece carente de valores.

Y, sin embargo, luego la vida se encarga de demostrar
que esa misma juventud
también acierta,
también se equivoca,
también construye.

Como lo hicimos nosotros.
Aunque nuestros padres no lo vieran.

Aunque no supieran reconocerlo
cuando nos miraban,
cuando nos observaban…
cuando simplemente nos veían vivir.

domingo, 12 de abril de 2026

LUNES DE AGUAS

El lunes más simpático del año.

Todos contentos. Salimos antes de trabajar y de la escuela para disfrutar de un hornazo en compañía de los nuestros, sean estos los que sean en cada momento de la vida.

El hecho histórico da lo mismo. Es la excusa.

El significado litúrgico para la sociedad también. Pues ahora no hay ayuno durante cuarenta días previos y la Semana Santa no es que sea muy austera la verdad.

Ahora el Lunes de Aguas es un motivo más, de todos los que hay a lo largo del año, para beber y comer y hacer algo diferente.

Es una fiesta más en la que no importa el motivo, como la Nochebuena, la Nochevieja, el día del Patrón o la Virgen, da igual, lo importante es la quedada y la graciar de quedar para beber y comer.

Es tan simple como sencillo. Para que complicarse la vida. Es una quedada más.

Pues feliz y graciosas quedada. Y hasta la próxima que en nuestro pueblo habrá de esperar al martes de Ferias, la gran quedada.

Y de quedada en quedada la triste vida. Menos mal que nos quedan los fines de semana.


lunes, 30 de marzo de 2026

SEMANA SANTA

Semana Santa.
Domingo de Ramos.
El alcohol inunda la calle.
Es domingo de ramos una pedazo de fiesta. Ricardo Soriano petada para un cañeo y tardeo, espectacular. 
Gran ambiente. 
Mucha gente.
Semana Santa.

Semana Santa
Las Procesiones dan comienzo y las Iglesias se llenan de cofrades y costaleros el ruido es el de un mercado a la hora punta en algunas ocasiones.
Gran ambiente.
Mucha gente.
Semana Santa.

Semana Santa 
Domingo de Resurrección.
Día de la Vela.
La procesión antes del cañeo.
Gran ambiente.
Mucha gente.
Semana Santa

Semana Santa
Lunes de Pascua
Se vacían las calles.
Poco ambiente 
Poca gente.
Semana Santa

El lunes de aguas será otro día.
Gran ambiente 
Mucha gente.

domingo, 15 de marzo de 2026

Todos ganan, la izquierda pierde


Parece ser que el electorado de Castilla y León ha decidido consolidar una mayoría de derechas. El Partido Socialista ha ganado escaños, sí, pero frente a una izquierda que no ha conseguido representación parlamentaria. Y Vox crece —pero no lo que se esperaba que creciera— para consolidar ese respaldo moral que parece arrastrar desde las elecciones de Aragón y Extremadura.

¿Qué son las elecciones hoy en día? 

¿Qué aportan realmente a la ciudadanía?

 Siempre son los mismos.

 Hay comunidades —Euskadi, Cataluña, Castilla y León, Galicia— que mantienen sus firmes convicciones: consolidar mayorías, siempre sobre las mismas ideologías, los mismos partidos.

¿Es posible, entonces, el cambio?

 ¿Pueden abrirse paso nuevas corrientes en la era de la inteligencia artificial, la criptoeconomía, las empresas de triple impacto, el procesamiento cuántico? 

En un mundo con una geopolítica radicalmente distinta desde la nueva Estrategia Nacional de Seguridad de Estados Unidos en 2025, con frentes de guerra abiertos en varios puntos del planeta y sin embargo, en la inmensa mayoría de la población, se mantiene un automatismo en el pensamiento. 

¿Para qué sirven las elecciones?

 ¿Qué aporta el sistema democrático si siempre pasa lo mismo?

Preguntas sin respuesta que, para cada oyente, tendrán un sentido diferente. 

Pero que resuenan en mi cabeza.

 No existe alternancia democrática en algunas partes de España.

 Preguntémonos por qué.

Porque la sabiduría de un pueblo es hacerse las preguntas adecuadas. 

Y esperar que la historia... las responda.


domingo, 1 de marzo de 2026

LA SOLEDAD

Hace unos días reflexionaba en redes sociales sobre mi soledad.

 Una soledad no buscada, no planificada, que apareció de repente y que tuvo que instalarse en mi vida sin remedio. Por ello tuve que adoptar decisiones con rapidez: algunas inmediatas, otras más meditadas.

Hoy habito en un lugar que puedo decir que es maravilloso y tengo un plan de vida que me llena de serenidad, confianza y esperanza.

 Pero no todo es un camino de rosas, como en la vida de cualquiera.

La soledad está siendo un problema para mucha gente.

 Porque la soledad es, en gran medida, la administración del tiempo; es decir, disponemos de todo el tiempo para nosotros y, por tanto, tenemos que decidir en qué lo empleamos. ¿En qué lo invertimos y en qué lo perdemos?

Y aquí surge una cuestión esencial: si muchos desconocen la naturaleza del tiempo y los conceptos principales que, a lo largo de la historia, se han desarrollado en torno a él, nos encontramos ante una suerte de analfabetismo sobre el tiempo que determina la eficacia o ineficacia en la gestión de la soledad.

Entender el signo de los tiempos es uno de los axiomas de vida más ancestrales. Si el signo de tu tiempo es la soledad, conviene que cuanto antes aprendas a administrar el tiempo.

 Y para eso es necesario conocer profundamente su naturaleza.

Que es solo una: AHORA

domingo, 15 de febrero de 2026

EL CARNAL CARNAVAL

Don Carnal y el Reino de lo Efímero

Don Carnal volverá a tener su reino durante cuatro días: un fin de semana, más el lunes y martes de Carnaval.


Así lo decretaron nuestros abuelos hace ya cientos de años.

Durante ese breve periodo, se abre la posibilidad de dar rienda suelta a los instintos más básicos del ser humano. Instintos que, normalmente —y para permitir una convivencia pacífica en sociedad— se inhiben, se reprimen o se educan. Porque si no lo hiciéramos, nuestra vida estaría dominada por el desenfreno que provoca simplemente el hecho de vivir.

El reino de Don Carnal representa lo excepcional, lo extraordinario. Y como todo lo que apela a lo primitivo y visceral, tiene un enorme poder de atracción. La gente se lo pasa bien. Se divierte. Goza. Y por eso el Carnaval tiene fama y convoca a tanta gente año tras año.

Pero su reino es breve.

En tierras castellanas —y en muchos otros lugares— finaliza con el simbólico entierro de la sardina. Una alegoría de muerte. Un final casi trágico para los súbditos de Don Carnal.

Y entonces entra en escena otro tiempo: la Cuaresma.
Recoge el testigo e inicia cuarenta días de preparación, de reflexión y de disciplina, que culminarán en el Domingo de Resurrección.

Qué contraste tan radical.

Uno celebra el exceso.
El otro propone el orden.
Uno termina en entierro.
El otro, en resurrección.

La pregunta es inevitable: ¿qué final prefieres en tu propia vida?

Porque ambos tiempos son temporales. Ambos forman parte de la experiencia humana. Pero tú decides qué aprendes de esta alternancia.

Carnaval nos recuerda que somos carne, impulso y deseo.
Cuaresma nos recuerda que también somos voluntad, sentido y trascendencia.

Tal vez la verdadera sabiduría no esté en negar uno u otro, sino en comprender qué lugar ocupa cada cosa en nuestra vida.

Y ahora que comienza ese breve reinado, la decisión es tuya.